+ El espacio y la arquitectura
La decoración es sosegada y calma; elegante, mínimal e inspiradora. Muy cercana a la belleza Zen y al espíritu innovador de la ciudad que lo acoge. Los tonos marrones, blancos, y el negro del suelo, son un ejemplo más de la excelente armonía cromática. Materiales nobles, con predominio de la madera, que favorece un ambiente delicadamente sobrio, y en combinación con el mármol, ofrecen un balance seductor y equilibrado.